domingo, 13 de febrero de 2022

Una manzana podrida en el equipo

 

Tener un buen equipo en el trabajo, no es fácil, pero es totalmente necesario para que la empresa funcione y poder retener al talento del que disponemos, además si añadimos un buen ambiente de trabajo será más fácil tener un equipo comprometido y productivo.

Los valores de los equipos pueden ser muchos y variados y cada empresa o cada grupo puede poner en su punto de mira diferentes valores o diferentes cualidades que debe disponer su grupo, pero debemos contar con algunos comunes como son, organización, motivación, pro actividad, confianza, responsabilidad y sin dejar de lado una buena comunicación entre sus integrantes.

A veces resulta fácil, pero no lo es y otras veces podemos tener un equipo motivado y fortalecido, pero puede ser que se incorpore una manzana podrida en el equipo o que uno de sus integrantes se convierta en una de ellas y nos lleve a la destrucción del equipo.

Que entendemos como la manzana podrida, la cual no deja de ser una metáfora y la cual podría ser conocida o nombrada de muchas otras formas, como por ejemplo una persona desmotivada y no alineada con los valores del equipo y de la empresa, pero que nos puede hacer tener una persona de estas características en nuestro equipo?





El hecho de tener una persona que pueda ser un integrante toxico y el cual puede generar a que no tener un buen clima laboral, puede acabar afectando al resto de integrantes del grupo debido a que les puede influir en una menor dedicación en el trabajo, disminución de la calidad y del esfuerzo dedicado a las tareas.

Pero que podemos hacer? Ante todo debemos actuar y no dejar que el comportamiento de esta manzana afecte al resto de integrantes, por lo que primero de todo deberemos buscar porque esta persona se comporta así y buscar la forma de que este integrante se vuelva una manzana buena y cooperadora con el equipo.